jueves, 13 de diciembre de 2012

Miembro inferior: Fracturas de tobillo

Las fracturas de tobillo constituyen una de las lesiones más comunes en la vida civil y laboral. Consiste en la ruptura  de uno o más huesos, y para su tratamiento es muy importante saber como y cuando sucedió el accidente. Lo más común es que haya habido un accidente de tráfico, que un coche haya golpeado a un peatón, una torcedura por la calle, o, la más común, que un deportista haya sufrido una torcedura muy fuerte.




Las fracturas se pueden dividir en parciales (cuando el hueso solo presenta una fisura) y totales (el hueso está perforado y en dos partes). Además, en algunas ocasiones se producen a ambos lados del tobillo. La fractura se puede producir en la tibia, en el peroné o en el astrágalo. 

Cuando se rompe, los síntomas que se producen son:

  • Dolor inmediato.
  • Hinchazón.
  • Dolor al presionar la zona.
  • Deformación, ya que aumenta de volumen. 


En algunas ocasiones esta fractura provoca daños en los ligamentos, por este motivo es muy importante acudir siempre a un especialista. 




En este tipo de lesiones es fundamental realizar un examen radiológico al menos de tres planos: anteroposterior, lateral y oblicuo.  

Hay diversas clasificaciones para estas fracturas. Una de ellas es la de Lauge- Hansen,que se basa en el mecanismo del trauma. Gracias a ella podemos saber que estructuras están dañadas, pero no definir un tratamiento quirúrgico en caso de ser necesario. Se basa en dos parámetros fundamentales: 
  1. La posición del pie en el momento del trauma (pronación, supinación). 
  2. La dirección de la fuerza deformante (rotación interna o externa, aducción, abducción y dorsiflexión).

En función de los daños observados puede haber dos tratamientos. El primero se realiza cuando la fractura es estable. Aquí se enyesa la pierna del paciente durante 6 u 8 semanas. A partir de la retirada es importante que el paciente realice rehabilitación para recuperar la funcionalidad completa del pie.

La cirugía se realiza cuando la fractura no es estable, y por tanto es necesario unir los huesos, para que suelden correctamente. Dentro de este caso entran las fracturas abiertas, que se producen cuando el hueso dañado rompe la piel y sale al exterior. Estas son las más peligrosas, ya que pueden entrar bacterias en el hueso.

En caso de tratarse de una persona que realiza deporte, cuando lo retome (puede tardar varios meses) debe llevar a cabo una serie de medidas preventivas. En primer lugar sería aconsejable que los primeros días llevara un vendaje de protección o una tobillera, y además sería conveniente el uso de calzado deportivo alto, que le sujete la zona.

Este powerpoint que hemos hecho contiene más información de este tema.

Esperamos que haya sido útil para ustedes.

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